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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 31 de agosto de 2026.- La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó este lunes a la administración del presidente Donald Trump a continuar las obras del nuevo salón de baile de la Casa Blanca, mientras sigue el litigio sobre la legalidad del proyecto.
En una resolución de 5-4, el máximo tribunal suspendió la orden de un tribunal federal de distrito que había detenido los trabajos. La decisión no determinó si Trump tiene autoridad legal para construir el salón sin autorización del Congreso, sino que consideró que el National Trust for Historic Preservation probablemente carece de legitimación para impugnar el proyecto ante un tribunal federal.
"Me complace informar que la Corte Suprema de los Estados Unidos acaba de fallar a favor de que el Complejo de Baile/Sala Militar se construya sin ninguna contingencia adicional, duda o amenaza. Estamos viviendo en la Edad de Oro de América, y este Edificio será uno de los Más Grandes jamás construido en Washington, D.C.", indicó el mandatario en un mensaje replicado por la Casa Blanca en su cuenta de X.
"I am pleased to report that the United States Supreme Court has just ruled in favor of the Ballroom/Military Complex being built without any further contingency, doubt, or threat. We are living in the Golden Age of America, and this Building will be one of the Greatest ever… pic.twitter.com/73zKQku6Ki
— The White House (@WhiteHouse) August 31, 2026
El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, acompañado por las juezas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson, discrepó de la mayoría. En su opinión, Roberts sostuvo que la construcción probablemente es ilegal y señaló que el Congreso no ha otorgado autorización expresa para levantar la estructura en terrenos federales del Distrito de Columbia.
El proyecto contempla reemplazar el Ala Este de la Casa Blanca por un salón de aproximadamente 90 mil pies cuadrados, con capacidad para 650 personas sentadas, según la propia Casa Blanca. Las obras comenzaron en septiembre de 2025.
La administración sostiene que el nuevo espacio permitirá organizar grandes eventos sin recurrir a carpas y que las medidas de seguridad asociadas al proyecto son necesarias para proteger a los ocupantes y visitantes.
El costo también es motivo de disputa. La Casa Blanca informó inicialmente un presupuesto de 250 millones de dólares financiado por donantes privados, mientras que una agencia de noticias reportó recientemente una valoración de 400 millones de dólares.
El litigio continuará en tribunales inferiores, por lo que la decisión de este lunes permite que las obras avancen, pero no resuelve definitivamente la controversia sobre la autoridad presidencial para ejecutar el proyecto.




