Informará gobierno al Congreso de manera oficial la captura de Maduro
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 4 de enero de 2026.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que la administración de Donald Trump no requirió la aprobación del Congreso para ejecutar el operativo militar en Venezuela.
Durante una entrevista con NBC News, el funcionario explicó que la misión se clasificó como una operación policial precisa y no como una invasión o conflicto prolongado, lo que permitió prescindir de la notificación previa al Legislativo para evitar filtraciones que pusieran en riesgo la vida de los efectivos.
Rubio precisó que la captura de Nicolás Maduro fue una acción basada en detonantes tácticos y condiciones meteorológicas que imposibilitaban un aviso anticipado. La delicadeza de la extracción exigía mantener el secreto absoluto para asegurar que los objetivos no fueran alertados o eliminados antes de la intervención. Según el alto cargo, esta falta de notificación respondió a la necesidad de éxito de una misión que duró apenas un par de horas en su fase crítica.
Sobre la designación de Delcy Rodríguez como encargada de la presidencia por parte del tribunal venezolano, el funcionario fue enfático en desconocer su autoridad. "No se trata del presidente legítimo. No creemos que este régimen sea legítimo mediante elecciones", declaró el secretario de Estado, quien además subrayó que la postura de Washington es compartida por más de 60 naciones que consideran que la legitimidad del sistema solo se alcanzará mediante un periodo de transición y comicios reales.
Respecto a la coordinación con la líder opositora María Corina Machado, el jefe de la diplomacia estadounidense reconoció su relevancia, aunque matizó la complejidad de la situación operativa.
"María Corina es fantástica, es parte de todo ese movimiento, pero la realidad es que, desafortunadamente, la mayoría de la oposición no está presente en Venezuela", puntualizó Rubio.
Añadió que, por el momento, la prioridad de la Casa Blanca se centra en asuntos de seguridad nacional que deben abordarse de inmediato antes de considerar un nuevo calendario electoral.
La ejecución del plan demandó el apoyo total del Departamento de Defensa para neutralizar las capacidades de respuesta del país sudamericano. Rubio reveló que las fuerzas estadounidenses debieron desactivar radares y derribar elementos antiaéreos, tanto al ingreso como a la salida de los helicópteros, con el fin de evitar que misiles locales impactaran las aeronaves. Esta maniobra técnica fue descrita como un componente esencial para garantizar la seguridad del espacio aéreo durante la detención.
Sobre el futuro político de la nación, el secretario de Estado desconoció la legitimidad de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, pese a la designación del Tribunal Supremo de Justicia venezolano. Rubio fue enfático al señalar que Estados Unidos y más de 60 países consideran que el sistema actual no es legítimo mediante elecciones, por lo que la vicepresidenta no es vista por Washington como una líder válida para la transición.
Para la administración Trump, la salida de la crisis institucional solo se logrará a través de un periodo de transición que culmine en comicios reales. Mientras tanto, el gobierno estadounidense planea aprovechar su influencia sobre el sector petrolero para presionar cambios en Caracas. El objetivo final, según el secretario, es que la industria energética deje de beneficiar a la cúpula política y comience a impactar positivamente en la economía de los ciudadanos.