Abren investigación por roce de cola de Boeing 777 de carga en Kentucky
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 20 de julio de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes tres proclamaciones al amparo de la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930 para imponer aranceles adicionales de 50 por ciento a una amplia gama de productos procedentes de Canadá, al argumentar que Ottawa mantiene prácticas comerciales discriminatorias contra las exportaciones estadounidenses.
De acuerdo con la Casa Blanca, las nuevas tarifas entrarán en vigor dentro de 30 días y abarcan productos que van desde vino, cemento y palos de hockey, hasta otros bienes manufacturados. La medida se aplicará incluso a mercancías amparadas por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aunque excluye productos energéticos, potasa, minerales críticos, pescado y mercancías sujetas a otros aranceles establecidos bajo la Sección 232.
"La medida busca compensar la carga y las desventajas que enfrentan los exportadores estadounidenses debido al trato desigual que reciben en el mercado canadiense", señaló la Casa Blanca en una hoja informativa difundida este lunes.
La administración Trump sostiene que Canadá mantiene cuotas y restricciones que afectan a sectores como el automotriz, el de bebidas alcohólicas y el de productos lácteos.
Según datos del gobierno estadounidense, entre abril de 2025 y marzo de 2026 las exportaciones de vehículos de Estados Unidos hacia Canadá disminuyeron 22 por ciento, equivalente a cinco mil 600 millones de dólares, mientras que las importaciones canadienses de bebidas alcohólicas estadounidenses cayeron 81 por ciento entre marzo de 2025 y febrero de 2026.
La Casa Blanca también afirmó que la mayoría de las provincias y territorios canadienses suspendieron la compra y venta de bebidas alcohólicas provenientes de Estados Unidos como respuesta a medidas comerciales previas.
El gobierno de Trump aseguró que la decisión forma parte de su estrategia America First, orientada a fortalecer la industria manufacturera, proteger a los trabajadores estadounidenses y presionar por condiciones de mayor reciprocidad en el comercio internacional.
La administración reiteró además que mantiene su postura de no renovar el T-MEC en su forma actual al considerar que el acuerdo "no resulta suficientemente beneficioso para Estados Unidos".
El comunicado añade que Canadá, junto con China, ha optado por responder con represalias comerciales en lugar de negociar cambios con Washington.




