Cuestiona Donald Trump la ciudadanía por nacimiento y critica a jueces
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 30 de marzo de 2026.- El conflicto bélico en Oriente Medio ha provocado el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz, ruta por la que transita casi un tercio del comercio mundial de fertilizantes. Esta interrupción logística ha disparado los precios del gas natural y reducido la disponibilidad de nitrógeno y fosfatos, insumos vitales para la agricultura en Estados Unidos y Europa.
La crisis ocurre precisamente durante el inicio de la temporada de siembra, lo que pone en riesgo el rendimiento de las cosechas y amenaza con elevar los precios de la canasta básica a nivel global durante el próximo año.
La producción de urea, el fertilizante más utilizado para el crecimiento de cultivos, enfrenta una afectación directa en el 30 por ciento del mercado internacional debido a las hostilidades. Carl Skau, subdirector del Programa Mundial de Alimentos, advirtió que el encarecimiento de estos suministros se reflejará inevitablemente en el consumidor final.
"En el peor de los casos, esto significa menores rendimientos y malas cosechas la próxima temporada", señaló el funcionario al destacar la vulnerabilidad de los agricultores que dependen de las importaciones provenientes del Golfo Pérsico para sostener sus sistemas de producción.
A pesar de que Irán aceptó una solicitud de las Naciones Unidas para permitir el paso de cargamentos agrícolas y ayuda humanitaria, la incertidumbre persiste entre los productores de regiones como Asia y África. En países como India, el gobierno ha destinado 12 mil 700 millones de dólares en subsidios para mitigar el impacto financiero, aunque las plantas operan por debajo de su capacidad.
Expertos sugieren que esta inestabilidad podría obligar a un cambio hacia fertilizantes orgánicos para reducir la dependencia de las cadenas de suministro externas y proteger la seguridad alimentaria mundial.




