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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 2 de noviembre de 2026.- Organizaciones abolicionistas y líderes religiosos de Tennessee solicitaron al gobernador Bill Lee que conmute la pena de muerte de Christa Pike por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, luego de que la reclusa sobreviviera a un intento de ejecución por inyección letal el pasado 30 de septiembre.
Trish Cooper, directora adjunta de Death Penalty Action (DPA), sostuvo que el Departamento Correccional de Tennessee debe asumir la responsabilidad por el procedimiento fallido y pidió que el estado no vuelva a intentar ejecutarla.
“Christa Pike no debería ser sometida nuevamente a esta tortura”, declaró Cooper en una entrevista con Sky 501. También instó a Lee a sustituir la sentencia capital por prisión de por vida.
La petición cuenta con el respaldo de obispos episcopales, luteranos y católicos del estado, quienes enviaron una carta al gobernador para solicitar que no se repita el procedimiento, según Episcopal News Service.
Más de 100 organizaciones que trabajan contra la violencia hacia las mujeres también habían pedido la conmutación de la condena.
Pike, de 50 años, recibió dos dosis de pentobarbital durante el procedimiento realizado en la prisión Riverbend Maximum Security Institution, en Nashville. De acuerdo con una declaración judicial presentada por su abogado Randy Spivey, el equipo de ejecución utilizó aproximadamente 10 agujas y tuvo dificultades para establecer las dos vías intravenosas requeridas.
Tras sobrevivir a la administración del fármaco, Pike fue trasladada a un hospital, donde permaneció conectada a un respirador. Posteriormente recuperó la conciencia y regresó a prisión.
En respuesta al incidente, Lee suspendió las ejecuciones programadas para el resto de 2026 y solicitó una investigación independiente. El comisionado del Departamento Correccional, Frank Strada, presentó su renuncia el 3 de octubre.
El gobernador no ha aceptado conmutar la sentencia. Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, cometido en Knoxville en 1995.
Pike difundió el 30 de octubre su primera declaración pública desde el intento de ejecución. En ella describió las secuelas físicas y emocionales:
“Mi cuerpo duele. Me duelen los brazos. Me duelen las manos. Me duele la garganta. Todavía me cuesta hablar”, expresó, según el comunicado difundido por su equipo legal.
Por su parte, el Departamento Correccional de Tennessee sostuvo que siguió todos los pasos del protocolo legal de ejecución aprobado por la Fiscalía General del estado.




