Alertan por aumento de casos de síndrome de alfa-gal en EU
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 17 de junio de 2026.- El mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, demandó a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, abstenerse de intervenir en el proceso electoral brasileño programado para el próximo mes de octubre, donde el líder izquierdista buscará la reelección.
Las declaraciones ocurrieron en Ginebra, luego de que el jefe de Estado sudamericano participara como invitado en la cumbre del G7 celebrada en territorio francés. La postura del gobernante responde a recientes pronunciamientos del líder estadounidense, quien calificó a la nación sudamericana como un entorno políticamente peligroso, evidenciando su respaldo a la oposición de derecha local.
La rivalidad de ambos dirigentes se intensificó debido a los vínculos del republicano con el entorno del expresidente Jair Bolsonaro, actualmente condenado a 27 años de prisión por cargos de golpismo. El principal oponente de la coalición oficialista en las urnas será el senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario, quien recientemente fue recibido en Washington por la administración norteamericana.
En este sentido, el presidente brasileño reconoció que las autoridades de la potencia norteamericana poseen libertad de afinidad política, pero enfatizó de manera contundente que "las elecciones de Brasil son un problema de Brasil", rechazando las presiones externas sobre los asuntos internos de la nación.
Las fricciones institucionales entre las dos potencias americanas escalaron a raíz de determinaciones de la Casa Blanca que clasificaron como organizaciones terroristas a las principales facciones del narcotráfico que operan en Río de Janeiro y São Paulo.
Sumado a esto, las advertencias de Washington sobre un posible incremento a las tarifas arancelarias generaron un profundo malestar en el gabinete de Lula da Silva, el cual calificó previamente las políticas comerciales norteamericanas como conductas imperiales. De este modo, la relación diplomática en las Américas entra a una fase crítica con miras a los comicios de finales de año.




