Compara Pete Hegseth llegada de migrantes con el desembarco nazi
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 6 de junio de 2026.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, informó ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado que Venezuela ya no constituye el mismo nivel de riesgo para la seguridad nacional estadounidense que el registrado durante la gestión de Nicolás Maduro.
La autoridad diplomática fundamentó este cambio en las reformas implementadas en los últimos cinco meses por la administración interina, las cuales permitieron neutralizar actividades de agentes extranjeros hostiles de origen iraní y cubano que utilizaban dicho territorio como base operativa en contra de los intereses de la Unión Americana.
Durante la comparecencia parlamentaria se revelaron acciones conjuntas de alta seguridad, entre las que destaca el retiro de uranio altamente enriquecido procedente de un antiguo programa de reactores locales, una operación ejecutada con apoyo de Gran Bretaña.
Asimismo, el funcionario estadounidense resaltó la fiscalización inédita de los ingresos petroleros mediante auditorías a cargo de la firma KPMG para garantizar el pago de empleados públicos y la compra de insumos de salud, alejando la riqueza nacional del esquema de corrupción previo. Sin embargo, persisten desafíos para la normalización democrática e institucional debido a la falta de garantías para elecciones multipartidistas libres y la presencia de aproximadamente 400 presos políticos.
En un panorama regional contrapuesto, el representante de la diplomacia de EU diferenció este proceso de la situación actual en Cuba, una nación que calificó como incapaz de aplicar reformas estructurales. A diferencia de la apertura venezolana, el control del 70 por ciento del producto interno bruto cubano permanece concentrado en el conglomerado militar GAESA, que maneja activos estimados entre 14 mil y 17 mil millones de dólares en sectores estratégicos como el turismo y la minería, mientras la población civil enfrenta desabasto y una crisis eléctrica continua por la falta de inversión en su infraestructura energética desde hace una década.




