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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 13 de octubre de 2026.- Un empleado de OpenAI fue arrestado en Estados Unidos, acusado de instalar un dispositivo de grabación oculto en una sala de reuniones ejecutiva de la empresa, luego de que la compañía utilizara sus propios modelos de inteligencia artificial para identificar al presunto responsable.
De acuerdo con un comunicado publicado este martes por la cuenta oficial de OpenAI Newsroom en la red social X, el dispositivo fue localizado dentro de una de sus oficinas y la empresa determinó que un trabajador lo había colocado días antes. OpenAI informó que entregó el caso al Buró Federal de Investigaciones (FBI), cuya investigación continúa.
La Fiscalía federal del Distrito Norte de California confirmó que Abdulrahman Alfozan, de 35 años, fue arrestado el 9 de octubre y compareció ante un tribunal federal el 13 de octubre.
We discovered a sophisticated recording device that was hidden inside one of our offices. We used our models to understand the device and where it had come from, identifying that a specific employee had planted it a few days earlier. We referred the matter to the FBI, and we’re grateful to the agents and prosecutors who moved quickly to make an arrest. The FBI’s investigation is ongoing and we will continue to support their work. At this time, we have no indications of this individual inappropriately accessing or exfiltrating model weights, source code, or customer data. The employee was terminated. We take protecting our technology, data, and people seriously, and as a matter of national importance. Our security program is designed to protect against a wide range of threat actors, from insider risks to cybercriminals to nation states, and this case is an example of how AI can help address these sophisticated security threats.
— OpenAI Newsroom (@OpenAINewsroom) October 13, 2026
Según la denuncia judicial, el dispositivo fue descubierto el 30 de septiembre, oculto en papel higiénico e insertado en un puerto USB situado detrás de un televisor en una sala de reuniones de la sede de San Francisco.
La denuncia señala que el espacio se utilizaba para reuniones en las que se abordaban asuntos técnicos, comerciales y estratégicos confidenciales, incluidos proyectos de investigación, planes de productos y relaciones comerciales.
Las autoridades también indicaron que las grabaciones de las cámaras de seguridad situaron al acusado cerca de la sala en distintas ocasiones. Además, personal de seguridad encontró otro dispositivo similar en una bolsa que presuntamente había dejado en otra habitación del edificio.
OpenAI afirmó que, hasta el momento, no tiene indicios de que el empleado haya accedido indebidamente o extraído pesos de modelos de inteligencia artificial, código fuente o datos de clientes. La empresa confirmó su despido y señaló que continuará colaborando con el FBI.
Alfozan enfrenta un cargo federal relacionado con el intento de interceptar comunicaciones orales mediante un dispositivo electrónico. Si es declarado culpable, podría recibir una pena máxima de cinco años de prisión y una multa de 250 mil dólares.
La denuncia contiene acusaciones que deberán probarse ante la justicia. El acusado se presume inocente mientras no se demuestre su culpabilidad.




