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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 29 de mayo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que buscará transferir al Congreso la administración del Centro para las Artes Escénicas John F. Kennedy Center for the Performing Arts, luego de que un juez federal ordenó retirar su nombre de la institución y bloqueó su cierre temporal para una amplia remodelación.
A través de un extenso mensaje publicado en Truth Social, Trump calificó el fallo como sorprendente y aseguró que el recinto enfrenta problemas de mantenimiento acumulados durante años. También sostuvo que las obras previstas para este verano requerían un cierre total para garantizar la seguridad de trabajadores y visitantes.
"Sorprendentemente, un juez designado por Barack Hussein Obama, Christopher Cooper, dictaminó que el Centro Kennedy, que iba a cerrar a principios de julio por renovaciones y construcciones a gran escala debido a años de negligencia, deterioro y mantenimiento deficiente, y que iba a ser transformado por la Administración Trump en la mejor instalación de su tipo, en cualquier parte del mundo, no puede cerrar por estas renovaciones lo cual no sería posible hacer adecuadamente sin dicho cierre. Además, el juez Cooper dictaminó que la Junta Directiva de 36 miembros, que votó unánimemente para agregar el nombre Trump al antiguo Centro Kennedy, convirtiéndolo en el Centro Trump Kennedy, no tenía derecho a hacer tal adición, y el nombre Trump debe eliminarse", dice parte del mensaje con el que reaccionó a la decisión.
La decisión judicial fue emitida por el juez federal Christopher Cooper, quien determinó que la junta directiva del Kennedy Center excedió sus facultades al renombrar el complejo cultural como Trump-Kennedy Center.
En su resolución, señaló que la legislación federal establece con claridad que únicamente el Congreso puede modificar el nombre oficial de la institución, creada como memorial en honor al expresidente John F. Kennedy.
El fallo también suspendió el cierre de dos años que la administración había programado para realizar renovaciones. Sin embargo, el tribunal dejó abierta la posibilidad de que se ejecuten reparaciones específicas mientras el centro continúa operando.
La controversia se remonta a finales de 2025, cuando una junta directiva reestructurada por Trump aprobó incorporar su nombre al emblemático recinto cultural de Washington. La medida generó demandas judiciales, cuestionamientos de legisladores y críticas de organizaciones dedicadas a la preservación histórica.




