Acusa Hezbolá al Gobierno libanés de ceder ante las presiones de Israel
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 4 de marzo de 2026.- La reciente actividad militar en Oriente Medio alcanzó niveles de intensidad sin precedentes, según las evaluaciones de la Casa Blanca. Durante una mesa redonda, el presidente Donald Trump otorgó una calificación de 15, en una escala del uno al 10, a la efectividad de los ataques ejecutados contra posiciones estratégicas iraníes.
El mandatario de los Estados Unidos sostuvo que la ofensiva logró desarticular una amenaza acumulada durante 47 años, enfatizando que el uso de bombarderos B-2 resultó en una afectación crítica al potencial nuclear de aquel país.
La intervención de las fuerzas armadas de EU se presentó como un movimiento necesario para salvaguardar la integridad de sus aliados en la región. "Si no lo hubiéramos hecho primero, lo habrían hecho con Israel", afirmó el presidente al justificar la rapidez de las operaciones.
Pete Hegseth, secretario de Defensa, reforzó este mensaje al advertir que la campaña militar apenas inicia y que se mantendrá la presión sobre la infraestructura de misiles iraní para evitar que estos sean utilizados contra objetivos estadounidenses o asociados internacionales.
El evento también sirvió de marco para la firma del Ratepayer Protection Pledge, un compromiso donde las principales compañías tecnológicas aceptaron cubrir los costos energéticos derivados de la inteligencia artificial.
Bajo este acuerdo, las empresas del sector se harán cargo del incremento en la producción eléctrica que demanden sus centros de datos, con el fin de evitar que el 100 por ciento de estos gastos se traslade a las tarifas de los consumidores finales. Trump calificó la firma como un hecho histórico para la infraestructura nacional en un contexto de expansión digital.