Autoriza Estados Unidos salida de personal diplomático de Jerusalén
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 27 de febrero de 2026.- El Departamento de Estado de Estados Unidos autorizó este viernes la salida del personal no esencial y sus familiares de la Embajada en Jerusalén. La determinación responde a los riesgos de seguridad derivados de la creciente inestabilidad en la región, en medio de un panorama de fricciones diplomáticas y operativos militares en Oriente Medio.
La misión diplomática compartió un comunicado oficial donde advierte que, ante los recientes incidentes ocurridos sin previo aviso, las restricciones de movimiento podrían endurecerse. El documento detalla que el gobierno federal tiene la facultad de prohibir a sus empleados y allegados los traslados hacia zonas específicas de Israel, la Ciudad Vieja de Jerusalén y Cisjordania para evitar exposiciones innecesarias al peligro.
Esta medida preventiva coincide con la recomendación emitida para los ciudadanos estadounidenses que se encuentran en la zona, a quienes se les sugirió abandonar el país utilizando los vuelos comerciales todavía disponibles. La orden administrativa surge justo después de que concluyera una ronda de diálogos indirectos entre representantes de Washington y Teherán en la ciudad de Ginebra, Suiza.
La relación entre ambas naciones atraviesa un momento crítico que se agudizó a inicios de enero. La administración encabezada por Donald Trump ha mantenido una presión constante sobre la República Islámica, centrando sus exigencias en el desmantelamiento de los programas nuclear y de misiles. El argumento de la Casa Blanca sostiene que cualquier capacidad de enriquecimiento de uranio por parte de Irán representa una ruta directa hacia la fabricación de armamento atómico.
Posturas irreconciliables entre potencias
Estados Unidos demanda actualmente el cese total del enriquecimiento de uranio y la entrega de todo el material acumulado por Teherán. Adicionalmente, Washington presiona para que se limite el desarrollo de misiles de largo alcance, condiciones que el gobierno iraní ha rechazado de forma tajante al considerarlas inaceptables y contrarias a su derecho de generar energía nuclear con fines pacíficos.
El despliegue de estas alertas de seguridad también se da en un escenario donde se especula sobre el uso de nuevas tecnologías militares en la zona. Mientras las manifestaciones internas en Irán por la crisis económica han perdido fuerza, la atención internacional se ha desplazado hacia los movimientos de las fuerzas armadas estadounidenses en los alrededores de la frontera israelí.


