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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 23 de octubre de 2026.- La duquesa de Sussex, Meghan Markle, confirmó este viernes que en 2018 fue notificada por la Policía Metropolitana sobre investigaciones relativas a graves acusaciones de posesión de material de abuso infantil contra su padre, Thomas Markle.
La revelación de la esposa del príncipe Harry ocurre tras la divulgación de informaciones que señalan el hallazgo de imágenes ilícitas vinculadas al exdirector de iluminación en una antigua residencia que habitó en Filipinas.
Mediante un comunicado oficial, la integrante de la familia real británica manifestó su consternación por los datos difundidos sobre el expediente y reafirmó las razones por las cuales decidió apartar a su entorno directo del contacto con su progenitor.
"Esto era para protegerlos", expresó Markle respecto al resguardo de sus dos hijos, agregando que cuando recibió el reporte policial se le aseguró que las denuncias estaban siendo objeto de indagaciones formales por parte de las autoridades competentes.
Por su parte, Thomas Markle, quien actualmente permanece ingresado en un centro de rehabilitación médica en el estado de Florida, negó tajantemente las imputaciones durante una entrevista concedida a medios de comunicación, calificando los señalamientos como falsedades.
El distanciamiento entre ambos se originó en 2018, previo a la boda real, intensificándose tras el traslado del padre a Asia en 2025 y sus posteriores complicaciones de salud.