Investigan uso de inyecciones para alterar trajes en el esquí olímpico
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 7 de febrero de 2026.- Una nueva controversia sacude las disciplinas de nieve ante reportes que señalan a diversos atletas por utilizar inyecciones de ácido hialurónico con el fin de alterar sus medidas físicas. Esta práctica se utiliza engañar a los sistemas de escaneo corporal en tres dimensiones que determinan el tallaje reglamentario de los uniformes.
Al incrementar artificialmente el volumen en la zona genital, los deportistas consiguen que las autoridades autoricen trajes con una entrepierna más baja, ganando una superficie de tela adicional que funciona como superficie de sustentación aerodinámica durante el vuelo.
Estudios especializados indican que apenas dos centímetros extra de material textil pueden representar una ganancia de hasta seis metros de distancia en cada ejecución. El reglamento de los Juegos Olímpicos de Invierno establece parámetros estrictos de ajuste para evitar que la vestimenta actúe como una vela, por lo que este método de relleno estético se ha convertido en el centro de las auditorías técnicas.
La Agencia Mundial Antidopaje (WADA) confirmó que ha iniciado una investigación formal para determinar si esta conducta vulnera la ética deportiva o si debe ser clasificada como una modalidad de dopaje tecnológico en Estados Unidos.
La preocupación del organismo internacional se extiende también a las implicaciones médicas, advirtiendo que los procedimientos invasivos con fines de rendimiento suponen riesgos innecesarios para la integridad de los competidores.
Miembros de la delegación de EU y otros equipos internacionales se someten habitualmente a estas mediciones con ropa ajustada para garantizar la equidad, pero el uso de sustancias de relleno compromete la precisión de los escaneos. Hasta el momento, las autoridades olímpicas evalúan sanciones o modificaciones en los protocolos de verificación para frenar esta tendencia antes del inicio de las fases finales de la competencia.


