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NUEVA YORK, EU, 15 de mayo de 2026.- Un nuevo estudio científico encendió las alarmas sobre las condiciones climáticas que podrían afectar al Mundial de fútbol de 2026 organizado por Estados Unidos, México y Canadá. La investigación concluyó que al menos una cuarta parte de los 104 partidos programados podría disputarse bajo niveles de calor considerados peligrosos para jugadores y aficionados.
El análisis fue realizado por el grupo World Weather Attribution (WWA), cuyos especialistas estudiaron las temperaturas previstas entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026 utilizando el índice WBGT, una medida que evalúa la capacidad del cuerpo humano para enfriarse tomando en cuenta temperatura, humedad y radiación solar.
Según los investigadores, alrededor de cinco encuentros podrían alcanzar condiciones tan extremas que incluso sería recomendable aplazarlos. Además, advirtieron que las pausas de hidratación previstas actualmente por la FIFA podrían resultar insuficientes frente a escenarios de calor intenso.
La preocupación no se limita únicamente a los futbolistas. El informe señala que los aficionados también enfrentarían riesgos importantes, especialmente en ciudades con estadios sin aire acondicionado como Miami, Kansas City, Nueva York y Filadelfia.
Entre los partidos señalados aparece incluso la final prevista en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, que tendría hoy casi el doble de probabilidades de superar los niveles de riesgo térmico registrados durante el Mundial de Estados Unidos 1994.
La FIFA aseguró que ya trabaja en protocolos específicos contra el calor. Según el organismo, las medidas incluyen pausas de hidratación de tres minutos en cada tiempo, infraestructura de refrigeración para jugadores y aficionados, adaptación de los tiempos de descanso y refuerzo médico dependiendo de las condiciones climáticas de cada sede.
Por su lado, el sindicato internacional de futbolistas FIFPRO sostiene que deben activarse medidas especiales cuando el índice WBGT supera los 26 grados y que los partidos deberían suspenderse si rebasa los 28 grados.
El director médico de FIFPRO, Vincent Gouttebarge, declaró en comentarios recogidos por Reuters que “estas estimaciones justifican la necesidad, y la aplicación, de una serie de estrategias de mitigación con el fin de proteger mejor la salud y el rendimiento de los jugadores”.
Más allá del riesgo sanitario, algunos especialistas creen que el calor extremo también podría modificar la dinámica del propio torneo. Chris Mullington, médico y profesor clínico del Imperial College London, consideró que las altas temperaturas podrían derivar en “un fútbol más conservador”, con jugadores dosificando esfuerzos para soportar las condiciones climáticas.




