Renuevan recinto de espectáculos en Guadalajara con imagen de vanguardia
VILLAHERMOSA, México, 29 de abril de 2026.- Recién podía decirse que habían culminado los primeros cinco años de su vida, cuando Elmer Aldair Ascencio Pereyra sintió de pronto que lo cambiaban de cuerpo para siempre.
No se trataba de un aumento de peso, pero advirtió que la ligereza se le escapaba; de pronto, caminar se sentía como si cargara tres veces su propio ser.
Los diagnósticos arrojaron, al poco tiempo, que de ahora en adelante sería incapaz de echar a andar su propia existencia: el niño Elmer padecía distrofia muscular.
Hoy, 22 años después, esa enfermedad le ha robado casi el 100 por ciento de su movilidad y, recientemente, al dañar sus pulmones, le ha dado uno de los peores golpes a su vida. Elmer depende ahora de un equipo médico incosteable para su familia: un ventilador pulmonar que supera los 300 mil pesos (más de 17 mil dólares).
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