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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 28 de abril de 2026.- El Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (NYC DOT) dio marcha atrás al diseño actual de Flatbush Avenue en Brooklyn para dar paso a una reconstrucción integral. Los trabajos buscan optimizar el servicio de transporte público y elevar los estándares de seguridad vial en uno de los corredores más congestionados de la zona, donde las unidades de transporte llegan a circular a una velocidad de apenas cuatro millas por hora.
La intervención consiste en la implementación de carriles exclusivos para autobuses situados en el centro de la calzada, abarcando el tramo desde Livingston Street hasta Grand Army Plaza. Mike Flynn, comisionado del NYC DOT, destacó que la meta es transformar esta vía, que actualmente tiene apariencia de autopista, en una calle con un entorno más comunitario que priorice el desplazamiento de las personas sobre los vehículos particulares.
Se estima que las labores de infraestructura se extiendan hasta el otoño de 2026. Durante este periodo, las autoridades instaron a los automovilistas a buscar rutas alternas o utilizar el transporte público, ya que se prevén retrasos significativos. El proyecto beneficiará directamente a 132 mil pasajeros diarios de las rutas B41, B67, B69, B63, B45 y B103.
La planificación de la obra se dividió en cuatro fases consecutivas para evitar el cierre total de la circulación. Las tareas iniciales contemplan el retiro de islas peatonales de concreto existentes para proceder con la reconstrucción de cada mitad de la avenida de forma alternada. Este método permitirá mantener el flujo vehicular en ambos sentidos durante todo el proceso de construcción.
Además de los carriles centrales, el plan incluye la creación de 29 mil pies cuadrados de espacio nuevo para peatones mediante extensiones de acera e islas de embarque. "Un servicio más rápido y fiable, y una Flatbush Avenue más segura para todos es lo que ofrece este proyecto", afirmó Janno Lieber, presidente de la MTA, quien resaltó la colaboración con la ciudad para replicar este modelo en otros puntos neurálgicos.
El rediseño también contempla la instalación de zonas exclusivas para carga y descarga de mercancías, lo que pretende reducir la doble fila y mejorar la operación de los comercios locales. El NYC DOT fundamenta estas acciones en resultados previos obtenidos en otros distritos, como en la calle 161 de El Bronx, donde la velocidad de los autobuses aumentó un 43 por ciento tras intervenciones similares.




