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CARLSTADT, Nueva Jersey, EU, 27 de abril de 2026.- Siete minutos manejando, o unos 20 minutos caminando, es el tiempo que hay entre el restaurante La Fortaleza y el estadio MetLife, en East Rutherford, donde se disputará la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Arturo Ortega, propietario de la casa de los famosos mexicanos, como muchos le llaman, ya se prepara para lo que podría ser la temporada más intensa de su trayectoria.
La Fortaleza, ubicada en Carlstadt, es la más grande de sus cinco locales, con capacidad para 400 personas y 150 espacios de estacionamiento. Y, sobre todo, es la puerta trasera del estadio MetLife, donde se llevarán a cabo ocho partidos y la final del Mundial.

Restaurantes Ortega es el dueño de La Fortaleza, una cadena de cinco sucursales mexicanas en Nueva Jersey con 25 años de trayectoria en el estado. La sede de Carlstadt, es la más grande de todas, y a pesar de su capacidad en noches de Cinco de Mayo se quedan cortos.
El restaurante trabaja en convenios con hoteles del área para ofrecer desayunos a los turistas que llegan a los partidos.
El propietario evalúa extender su horario habitual, desde las 11 horas a las 23 horas entre semana, durante la temporada del torneo, y negocia con la ciudad un proyecto que, de concretarse, sería su apuesta más ambiciosa: un patio exterior con cancha de fútbol, barra y ambiente mundialista.
"Básicamente sería nuestro atractivo principal durante el Mundial", comentó Ortega, quien cuenta con más de 25 años de trayectoria en el estado.
El local exhibe una colección de camisetas firmadas por figuras del fútbol mexicano que lo han visitado a lo largo de los años. Entre ellas hay una camisa de Luis Hernández, delantero leyenda de la selección mexicana, firmada la noche antes de un partido de leyendas que La Fortaleza patrocinó y en el que también estuvieron el colombiano Carlos Valderrama y el arquero René Higuita.

También hay una camisa de Hirving Lozano, conseguida en una concentración de la selección, y la playera de las leyendas de Chivas con décadas de firmas.
Y la primera de toda la colección: la camisa de Manuel Negrete, el hombre que anotó la chilena más recordada del Mundial de México 1986, entregada en la sucursal de Garfield hace casi una década.
Junto a las camisetas, en el centro del local, hay dos esculturas del artista italiano Dante Mortet: los pies de Hugo Sánchez y las manos del portero Jorge Campos, dos de los jugadores más icónicos de la historia del fútbol mexicano. Sánchez visitó el restaurante en persona para firmar e inaugurar oficialmente la pieza. Campos aún no ha llegado, pero Ortega ya lo espera.
"Muchas cosas fueron mucho antes de que supiera del Mundial", aclara Ortega, también aficionado del equipo Pumas en México, sobre su colección.
La Fortaleza, que lleva este nombre porque Ortega lo tomó de la tienda de abarrotes que tenían sus abuelos en México, es un lugar donde los aficionados que vengan de México, Ecuador, Panamá o cualquier otro país latinoamericano pueden venir, celebrar y sentirse en casa, explicó Ortega.
"Lo que tratamos es de mostrar la cultura, el folclor, las tradiciones, la gastronomía, la música, todas estas cosas bellas de México", concluyó.




