Convierte Joey Skaggs falso desfile en crítica a la desinformación
NUEVA YORK, EU, 1 de abril de 2026.- En la ciudad de Nueva York, siete de cada 10 personas han sufrido acoso callejero alguna vez, una cifra que equivale a cerca de seis millones de víctimas. Frente a este panorama, la Oficina del Alcalde para Poner Fin a la Violencia Doméstica y de Género lanzó la campaña HEY SEXY!, con un mensaje directo: la atención no deseada no es inofensiva, es acoso.
Durante abril, en el marco del Mes de Concientización sobre la Violencia Sexual, la campaña se desplegará en aceras, avenidas concurridas y estaciones del metro. Los anuncios replican frases comunes como Hey sexy o Hey baby, acompañadas de un código QR que dirige a información sobre cómo identificar y enfrentar el acoso callejero.
El alcalde Zohran Mamdani aseguró que la iniciativa busca erradicar una conducta extendida en todos los distritos de la ciudad. “Afecta a los neoyorquinos en todos los distritos. Abordarlo implica invertir en herramientas y recursos para reducir el daño y construir comunidades más seguras”, señaló.
La campaña, que tiene un costo de 250 mil dólares, incluye piezas en inglés y español. Según datos oficiales, los mensajes se reproducirán al menos 12 millones de veces en pantallas digitales del metro y más de 15 millones en el ferry de Staten Island, ampliando su alcance a millones de usuarios del transporte público.
Las cifras más recientes del Reporte Anual Sobre Acoso Callejero en Nueva York 2024 revelan la magnitud del problema. El 90 por ciento de las víctimas reporta haber sufrido acoso en espacios públicos, mientras que un 62 por ciento señala el transporte como escenario principal. Sin embargo, el dato que más preocupa a las autoridades es que el 53 por ciento de los casos involucra contacto físico.
Ese es el caso de Elaine Silva, migrante ecuatoriana, quien fue golpeada en el rostro por un hombre mientras esperaba el metro. Aunque denunció el ataque, un año después el agresor sigue libre, pese a estar vinculado a otras agresiones, incluida la de una mujer embarazada. Silva sufrió una lesión ocular y fue diagnosticada con trastorno de estrés postraumático, lo que durante meses le impidió salir de su casa.
“No es suficiente. Me parece bien que hagan la campaña, pero ¿cuáles son las consecuencias para quienes hacen esto?”, cuestiona. En lo que va de 2026, el Departamento de Policía de Nueva York ha registrado 10 mil 165 casos de agresiones físicas en contexto de acoso callejero, un aumento del 2.9 por ciento respecto al año anterior.

Una experiencia similar vivió S, una mujer de nacionalidad china de 26 años que pidió mantener su anonimato. A mediados de marzo, mientras esperaba el metro, un hombre se le acercó y le escupió en la cara. El caso fue reportado, pero no tuvo mayores avances. Desde entonces, asegura, enfrenta episodios de ansiedad y decidió contar su historia en redes sociales para alertar a otras mujeres.
“El acoso callejero tiene consecuencias reales—los neoyorquinos dicen que ha causado ansiedad, depresión, los ha obligado a cambiar su trayecto diario e incluso ha llevado a algunos a considerar abandonar la ciudad de Nueva York por completo”, afirmó Saloni Sethi, comisionada de ENDGBV, en el marco del lanzamiento de la campaña.
Para Silva y S, iniciativas como HEY SEXY! son un paso necesario, pero insuficiente. Ambas coinciden en que, además de campañas de concientización, se requieren medidas más contundentes. Aunque el código QR dirige a la guía Terminar con el Acoso Callejero, con información sobre cómo actuar y dónde buscar ayuda, las víctimas insisten en la necesidad de reforzar las leyes y garantizar consecuencias reales para los agresores.




