Libera Afganistán a ciudadano estadounidense tras más de un año detenido
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 24 de marzo de 2026.- La Comisión Federal de Comercio (FTC) de Estados Unidos advierte que el aumento de la atención internacional sobre el conflicto en Irán ha sido aprovechado por estafadores para engañar a consumidores y obtener dinero o información personal.
De acuerdo con un comunicado de prensa de la agencia, se ha detectado un repunte en reportes de fraudes que incorporan referencias a Irán como parte de narrativas falsas. Entre los casos más frecuentes destacan los de impostores que se hacen pasar por bancos o empresas conocidas.
A través de llamadas o mensajes, informan sobre supuestos cargos realizados en ese país y posteriormente redirigen a las víctimas con falsos representantes gubernamentales para solicitar datos financieros sensibles.
La FTC indicó que ninguna agencia oficial solicita información bancaria por teléfono o mensajes, por lo que pidió a la población desconfiar de este tipo de contactos no solicitados.
Otra modalidad en crecimiento es la estafa de romance. En estos casos, delincuentes crean perfiles falsos en línea y establecen relaciones afectivas con las víctimas. Posteriormente, aseguran estar desplegados en Irán como parte del ejército y solicitan dinero por emergencias médicas u otras situaciones urgentes, lo que suele derivar en pérdidas económicas significativas.
Asimismo, se han identificado organizaciones benéficas fraudulentas que aseguran apoyar a personas afectadas por el conflicto. Estas solicitan donaciones mediante métodos difíciles de rastrear, como tarjetas de regalo, criptomonedas o transferencias directas, lo que dificulta recuperar los fondos.
Las autoridades recomiendan verificar siempre la autenticidad de las solicitudes, evitar compartir información personal y desconfiar de mensajes que generen urgencia. En caso de haber sido víctima, se insta a actuar de inmediato, contactar a la institución financiera correspondiente y presentar una denuncia a través de los canales oficiales de reporte de fraude.




