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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 21 de marzo de 2026.- Paris Jackson, hija del fallecido cantante Michael Jackson, intensificó su lucha legal contra los administradores del patrimonio de su padre, al denunciar ante tribunales estadounidenses lo que considera un manejo opaco y perjudicial de los activos del Rey del Pop.
La disputa se centra en las decisiones financieras de los dos albaceas principales del patrimonio, John Branca y John McClain, quienes han gestionado los bienes de Jackson desde su muerte en 2009.
Paris, junto con su equipo legal, sostiene que los ejecutores han aprobado pagos y gratificaciones a abogados y terceros sin la debida justificación, y que han favorecido proyectos de alto riesgo que podrían no rendir beneficios proporcionales a los herederos, según informa TMZ.
En documentos presentados ante el Tribunal Superior de Los Ángeles, Jackson cuestiona también la participación del patrimonio en la producción de la película biográfica Michael, dirigida por Antoine Fuqua y prevista para estrenarse el 24 de abril de 2026, un proyecto en el que los ejecutores figuran como productores ejecutivos.
La actriz y modelo, de 27 años, ha expresado su preocupación por decisiones como la inclusión de actores de alto perfil, considerando poco claras sus implicaciones financieras para los beneficiarios.
Los albaceas han respondido con firmeza. A través de sus representantes legales, han calificado las acusaciones de Paris como infundadas y parte de una campaña mediática, y han resaltado que han convertido un patrimonio que enfrentaba deudas millonarias en un negocio rentable.
Las defensas mencionan ingresos importantes derivados de licencias, espectáculos y proyectos relacionados con el legado musical de Jackson.
La controversia no se limita a la película. En audiencias previas, Paris ha objetado desembolsos considerados irregulares y se ha opuesto a solicitudes de los ejecutores para imponerle pagos de honorarios judiciales. Sus abogados han argumentado que estas tácticas son innecesarias y buscan complicar aún más el proceso legal.
La batalla legal sigue abierta y refleja tensiones profundas sobre cómo administrar y preservar uno de los patrimonios más lucrativos y controvertidos en la historia del entretenimiento.




