Anuncia Pete Hegseth que EU ha atacado más de 7 mil objetivos en Irán
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 19 de marzo de 2026.- Una investigación realizada halló pruebas de que el agente de modelos francés Jean-Luc Brunel utilizó agencias de modelos de Brasil con las que estaba vinculado en los 2000 para buscar jóvenes y niñas de Sudamérica para Jeffrey Epstein, y gestionar visas para que viajaran a Estados Unidos.
Gláucia Fekete, una joven que tenía 16 años en aquel entonces y vivía en una zona rural brasileña cuando daba sus primeros pasos en el mundo del modelaje, contó al medio que el agente visitó la casa de su familia para convencer a su mamá que la dejara participar en un concurso de modelos en Ecuador.
La madre de Fekete dejó que su hija viajara con el equipo de Brunel a Guayaquil para el concurso Modelos Nueva Generación, y las participantes tenían entre 15 y 19 años. Aunque al principio todo marchaba con normalidad, la joven comenzó a sospechar y notar algo extraño cuando no le permitieron que contactara a su familia.
Otra joven de Europa Occidental, que en ese entonces tenía 16, contó a la BBC lo extraño que le pareció el comportamiento de Brunel y que pareciera que las jóvenes de Brasil y países de Europa del Este eran el objetivo principal.
Al final del viaje, el hombre le ofreció a la joven brasileña llevarla a Nueva York para participar en espectáculos con todos los gastos pagados y llamaron a su madre para obtener el permiso, pero ella dijo que no y le prohibió a su hija seguir participando en el modelaje, cortando vínculos con la red de Brunel.
El medio halló en los archivos publicados por el gobierno estadounidense registros que muestran que Epstein estuvo en Guayaquil el 24 y 25 de agosto de 2004, coincidiendo con la final del concurso de modelos, y también encontraron documentos que indican que al menos una modelo menor de 16 años que asistió al evento viajó en el avión del empresario al menos dos veces ese mismo año.
Otra brasileña llamada Ana, para proteger su identidad, reveló que Brunel y su negocio de modelos fueron fundamentales para facilitar su relación con Epstein, pues él ayudó a gestionar su visa estadounidense.
La joven contó que una mujer le prometió oportunidades de modelaje en São Paulo por lo que viajó allá, pero al llegar se dio cuenta de que no había modelaje y que se iba a prostituir, y uno de los clientes era Epstein.
Luego el delincuente sexual le contó que había gestionado que Brunel la contratara en su agencia de modelos en Nueva York y que la mujer que le había prometido trabajo como modelo le había entregado sus documentos.
Asimismo, Ana mostró a la BBC su pasaporte, que contenía un visado de negocios estadounidense con una anotación que nombraba la agencia que Brunel había establecido en Estados Unidos, Karin Models of America. Sin embargo, nunca trabajó para esa agencia, pero le dijeron que eso le permitiría viajar a Estados Unidos y que el único motivo del visado era visitar a Epstein.
El Ministerio Público Federal (MPF) de Brasil abrió una investigación en febrero para determinar si existía una red de reclutamiento en el país vinculada a Epstein.
Lo que le pasó a Ana y a otras jóvenes podría considerarse trata de personas con fines de explotación sexual, según indicó el inspector de trabajo e investigador Maurício Krepsky, quien además asegura que el delito podría no prescribir, por lo que los brasileños involucrados aún podrían ser considerados responsables.




