Ataca Irán principal complejo de gas natural licuado de Catar
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 19 de marzo de 2026.- El hallazgo del cadáver de una tortuga laúd en la playa de Portio, en el municipio de Piélagos (España), generó asombro entre la comunidad científica y los habitantes de la región.
Un voluntario avistó el ejemplar, considerado el quelonio más grande del mundo, y notificó de inmediato a la Red de Varamientos para iniciar las maniobras de recuperación. El operativo representó un desafío logístico debido a las dimensiones de esta especie, que puede alcanzar los dos metros de longitud y un peso de hasta 800 kilos, similar al de un vehículo pequeño.
Diego De Vallejo, responsable de Comunicación de la Red, explicó que las tareas de retiro se realizaron en camillas con el apoyo de varias personas ante el difícil acceso a la zona rocosa. El espécimen encontrado, un adulto en avanzado estado de descomposición, presentaba una coloración blanquecina inusual y un peso parcial de cien mil gramos al carecer de órganos internos.
Este tipo de tortugas se distingue por poseer una boca llena de filamentos internos en lugar de dientes, estructuras que funcionan como tentáculos hacia adentro para evitar que sus presas, principalmente medusas, escapen al ser engullidas.
Por su parte, especialistas del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre analizan los restos para determinar la causa exacta de la muerte, aunque las sospechas iniciales apuntan a la ingesta de plásticos. El parecido entre las bolsas de residuos y las medusas suele provocar confusiones fatales en esta especie, capaz de trasladarse hasta zonas gélidas gracias al grosor de su piel.
La relevancia de este evento radica en su excepcionalidad para la zona, puesto que no se tenía registro de una aparición similar en la costa cántabra desde 1979.




