Critica Donald Trump a aliados de la OTAN por rechazar operación en Irán
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 17 de marzo de 2026.- Una nueva regulación de la administración Trump que entró en vigor este lunes comenzará a privar de sus licencias comerciales de conducir a aproximadamente 200 mil camioneros inmigrantes a medida que estas vayan venciendo.
La medida del Departamento de Transporte prohíbe que solicitantes de asilo, refugiados y beneficiarios del programa DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia) obtengan o renueven licencias comerciales de conducir.
“Soy solicitante de asilo y esto me perjudica directamente. Aún tengo un par de años antes de que venza mi licencia, pero creo que será un problema para el país, ya que la mayoría de los conductores que conozco están en mi misma situación”, dijo a Quadratín Hispano Furkan Yeinyes, solicitante de asilo y camionero activo de origen turco.
“Mi padre también se dedica a esto, tendremos que enfocarnos en otros negocios o volver a hacer Uber o entregas”, agregó Yeinyes. Actualmente, los inmigrantes representan cerca del 5 por ciento de los titulares de licencias comerciales en el país, de acuerdo con la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes. Aunque la restricción no revoca de inmediato las licencias vigentes, los conductores perderán su derecho a trabajar una vez que estas expiren.
El impacto podría extenderse más allá de los trabajadores afectados. El transporte por camión mueve más del 70 por ciento de la carga en Estados Unidos, incluyendo alimentos, maquinaria y materiales peligrosos, en una industria que ya enfrenta escasez de mano de obra.
Durante años, el sector ha lidiado con largas jornadas, bajos salarios y condiciones laborales difíciles, lo que ha provocado una alta rotación de conductores. Ante la salida de trabajadores estadounidenses, los inmigrantes han ocupado esos espacios.
Expertos advierten que la nueva política podría agravar aún más la crisis.
“He sido ejecutiva en la industria del transporte por más de 18 años. Ha habido escasez de conductores en Estados Unidos literalmente toda mi vida”, señaló Sarah Rigg Amicco, especialista en el sector.
“Esta política agravará una crisis ya existente de una fuerza laboral envejecida y en disminución. Además, aumentará los precios para los consumidores en casi todas las categorías de productos, ya que el costo del transporte influye directamente en los precios”, advirtió Rigg.
“Un error cuyo precio lo pagará el consumidor estadounidense”, concluye.
La nueva regulación es parte de una campaña más amplia de la administración Trump contra los camioneros inmigrantes, que tomó fuerza tras varios accidentes de alto perfil ocurridos el verano pasado. Críticos de la medida señalan que, lejos de mejorar la seguridad vial, la política profundizará una crisis estructural que amenaza con encarecer los bienes de consumo básico en todo el país, precisamente cuando las familias estadounidenses ya sienten el peso del alza en los precios de la energía.




