Recuerdan en Nueva York la época dorada de la música romántica
MANHATTAN, Nueva York, EU, 27 de febrero de 2026. – En la ciudad de Nueva York se vivió un concierto bajo los acordes de la música romántica latinoamericana, con boleros que acompañaron a varias generaciones a crecer con un sentimiento hacia la vida que supera incluso la realidad cotidiana. El amor reunió a neoyorquinos en el 54 Below, un escenario reconocido por su formato íntimo y acústica envolvente.
Con sus voces, los mexicanos Rodrigo De La Cadena y José Adán Pérez pusieron sentimiento a una noche fría de Nueva York, justo días después de que las parejas en la Gran Manzana celebrarán San Valentín. Ambos, con un tono romántico y una interpretación cuidada, rindieron homenaje a compositores esenciales del género como Agustín Lara, Armando Manzanero, Consuelo Velázquez y María Grever, en un formato que privilegia la palabra, la melodía y el matiz interpretativo.

El espectáculo fue un recorrido por clásicos que marcaron la época dorada del bolero y la canción romántica, con arreglos que respetan la tradición, pero que dialogan con la sensibilidad contemporánea.
La propuesta artística hizo reconectar al público con letras profundas y armonías que han resistido el paso del tiempo, en contraste con la inmediatez que domina hoy la industria musical.
Rodrigo De La Cadena es reconocido como uno de los principales exponentes actuales del bolero en México. Pianista, cantante e investigador del género, ha dedicado buena parte de su carrera a rescatar partituras históricas y difundir el legado de los grandes compositores latinoamericanos. Por su parte, José Adán Pérez, barítono de sólida formación operística, aporta una dimensión lírica que amplía el registro emocional del repertorio romántico.

Ambos artistas han compartido escenario con figuras de talla internacional como José José, el propio Armando Manzanero, Lucho Gatica, Plácido Domingo y Gustavo Dudamel, experiencias que respaldan la calidad interpretativa que presentarán ante el público neoyorquino.
El espectáculo en Nueva York inició a las 21:30 horas, un horario que invita a disfrutar de una velada pausada, lejos del ritmo acelerado de la ciudad. El público, compuesto por latinos y amantes del género, encontraron en este concierto un espacio para la memoria y la conexión emocional.

En una ciudad caracterizada por su diversidad cultural, este tipo de presentaciones reafirma la vigencia de la música latinoamericana en escenarios emblemáticos de Manhattan. Más que un simple concierto, el evento se perfila como una celebración del patrimonio musical hispano, donde cada interpretación evocó historias de amor, despedidas y reencuentros.
En fin, esta noche no solo trajo nostalgia, sino también la certeza de que el bolero y la canción romántica siguen vivos, capaces de reunir a distintas generaciones bajo una misma melodía. En el corazón de Nueva York, la época dorada de la música romántica volvió a escucharse con fuerza y elegancia.


