Analizan a Bad Bunny en un curso universitario en Rutgers
NEW BRUNSWICK, Nueva Jersey, EU, 25 de febrero de 2026.– En la Rutgers University se dictó una clase universitaria dedicada a analizar la música y el impacto cultural de Bad Bunny desde una perspectiva histórica, política y literaria.
“Dos de mis alumnas me dijeron: ‘Ahora no tienes excusa, escucha el disco y dime si no puedes dar un curso’”, relata entre risas Damaris Otero-Torres, profesora especialista en literatura del Siglo de Oro español, a Quadratín Hispano.
Escuchó el álbum Debe tirar más fotos y lo convirtió en lección.
El curso, titulado Del perreo a las raíces, se ofreció del 3 de septiembre al 10 de diciembre, con 14 estudiantes. Se imparte completamente en español y a nivel avanzado.
“Yo no lo iba a traducir”, afirma Otero-Torres. “Benito nos ha dado una lección de confiar en la lengua hispana, de no dejarnos llevar por las demandas del mercado”, expresa. Para la profesora, el idioma es parte central del mensaje.

El grupo estuvo compuesto por estudiantes de distintos orígenes: hablantes de herencia, jóvenes monolingües en inglés que aprendieron español en la escuela y alumnos con raíces mexicanas, nicaragüenses, irlandesas, asiáticas e indias.
“El curso es en español avanzado, y eso es parte del mensaje”, resalta.
Las primeras tres canciones del disco se discutieron en conjunto; luego, cada estudiante eligió al azar un tema para desarrollar su propia investigación. El resultado fue, en sus palabras, “un curso precioso”, con debates sobre colonialismo, migración, identidad, diáspora y política contemporánea.
Para Otero-Torres, el impacto del artista trasciende lo musical. “De momento, él dice: ahora ustedes me van a mirar a mí, cantar en mi idioma, mostrar mi piel, mis movimientos. Yo controlo la cámara”.
¿Vienen más cursos?
El éxito fue tal que la profesora ya prepara una nueva edición para el próximo semestre de otoño, posiblemente comenzando con el análisis del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl.
“Estoy segura de que me va a dar más material”, afirma. “Un artista como Benito viene cada 20 o 30 años”.
Otero-Torres espera que el entusiasmo cultural se transforme en acción. “No podemos dejar que sea solo una anécdota televisiva. Tiene que quedarse en la memoria y convertirse en algo más”.
En Rutgers, al menos, ya lo es.


