Muere el reverendo Jesse Jackson, ícono de los derechos civiles
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 17 de febrero de 2026.- El reverendo Jesse Jackson, una de las figuras más influyentes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, murió este martes a los 84 años, informó su familia en un comunicado. Pastor bautista y orador carismático, dedicó su vida a combatir la desigualdad racial y ampliar la participación política de los afroestadounidenses.
"Con profunda tristeza anunciamos el fallecimiento del líder de los derechos civiles y fundador de la Coalición Rainbow PUSH, el reverendo Jesse Louis Jackson Sr. Falleció en paz el martes por la mañana, rodeado de su familia. Su inquebrantable compromiso con la justicia, la igualdad y los derechos humanos ayudó a moldear un movimiento global por la libertad y la dignidad", dice parte del comunicado público en su cuenta de Instagram.
Al reverendo Jackson le sobreviven su esposa, Jacqueline; sus hijos Santita, Jesse Jr., Jonathan y Yusef; su hija Jacqueline; su hija Ashley Jackson, así como sus nietos.
Luchador por la justicia y en contra de la desigualdad
Aliado cercano de Martin Luther King Jr. en la década de 1960, Jackson estuvo en Memphis poco antes del asesinato del líder en el Motel Lorraine. Tras su muerte, asumió un papel central en la lucha por la justicia racial y se consolidó como una de las voces más visibles del activismo en el país.
A través de la Coalición Rainbow/PUSH, impulsó campañas a favor del derecho al voto, el acceso al empleo, la educación y la salud.
También promovió mayor representación de las minorías en corporaciones y espacios de poder, presionando por una sociedad más inclusiva.
Su mensaje de dignidad quedó resumido en la frase Soy alguien, un lema con el que buscó inspirar a personas de todas las edades y condiciones sociales.
Desde sus orígenes humildes en Greenville, Carolina del Sur, hasta convertirse en referente nacional, su trayectoria simbolizó la movilidad social en un país marcado por la segregación.
En sus últimos años enfrentó un trastorno neurológico que afectó su movilidad y habla, pero continuó participando en protestas, incluido el movimiento Black Lives Matter. En 2024 reapareció públicamente para respaldar un alto el fuego en la guerra entre Israel y Hamás.
Su familia pidió honrar su legado “continuando la lucha por la justicia, la igualdad y el amor”.


