Busca Netanyahu que EU endurezca condiciones en diálogo nuclear con Irán
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 11 de febrero de 2026.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, inició este martes una visita oficial a los Estados Unidos con el objetivo de influir en la postura del presidente Donald Trump respecto a la reactivación de las conversaciones nucleares con Irán.
La movilización diplomática busca que la administración estadounidense no se limite a pactar una pausa en el enriquecimiento de uranio, sino que extienda las exigencias hacia el desmantelamiento del programa de misiles balísticos iraní. Esta postura surge tras el despliegue militar norteamericano en la región y la reanudación de los contactos indirectos entre Washington y Teherán en Omán.
La oficina del mandatario israelí reiteró que cualquier esquema de negociación debe contemplar el cese total del financiamiento y armamento que el gobierno iraní provee a grupos como Hamás y Hezbollah. El gabinete de seguridad en Jerusalén teme que un acuerdo limitado permita a Irán declarar una moratoria temporal sin eliminar su capacidad bélica de largo alcance, lo que, según analistas del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional, obligaría a Israel a considerar nuevas intervenciones militares.
Al respecto, el ministro de Energía, Eli Cohen, advirtió en declaraciones recientes que su país se reserva la opción de actuar unilateralmente si el pacto no garantiza la neutralización de las amenazas detectadas.
El encuentro adquiere relevancia ante la proximidad de las elecciones en Israel, previstas para el mes de octubre, donde Netanyahu busca consolidar su imagen como el interlocutor principal ante la Casa Blanca. Los ataques aéreos conjuntos realizados el año pasado contra instalaciones estratégicas iraníes, que dejaron un saldo cercano a mil decesos en dicho territorio, han marcado un precedente de cooperación bélica que el primer ministro pretende mantener como herramienta de presión.
Por su parte, el Organismo Internacional de Energía Atómica sigue sin verificar el estado real de la infraestructura bombardeada, mientras imágenes satelitales sugieren la continuidad de actividades en sectores clave del programa nuclear iraní.


