Detienen a piloto acusado de explotación sexual infantil en Brasil
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 10 de febrero de 2026.- La policía Civil de Sao Paulo, detuvo al piloto de Latam, Sérgio Antônio Lopes, de 60 años, tras ser sospechoso de liderar una red de explotación sexual infantil durante ocho años y de haber violado a menores en Brasil.
El arresto ocurrió este lunes en el Aeropuerto de Congonhas poco antes de que el avión despegara con destino a Río de Janeiro, y quedó grabado en video, evidenciando el suceso.
En el video se ve cómo agentes de la Policía Civil suben al avión, avanzan por el pasillo y llegan hasta la cabina, donde lo hacen levantarse y lo escoltan fuera del avión ante la mirada de los pasajeros que estaban sorprendidos.
Piloto é preso dentro de avião em Congonhas suspeito de chefiar rede de abuso sexual infantil.
Um piloto da Latam foi preso dentro da cabine de uma aeronave no Aeroporto de Congonhas, em São Paulo, suspeito de integrar uma rede organizada de abuso e exploração sexual de crianças… pic.twitter.com/3IXqAVtfFI
— Brasil Paralelo (@brasilparalelo) February 9, 2026
En un comunicado oficial, Latam informó que abrió una investigación interna sobre el caso y reiteró que está disponible para ayudar a las autoridades con las pesquisas, repudiando cualquier actividad delictiva.
Según las autoridades, la actual esposa del sospechoso, quien trabaja como psicóloga, indicó estar en estado de shock y afirmó que desconocía las actividades delictivas que su esposo realizaba dentro de su propia casa.
CNN informó que la esposa acompañó a los agentes durante la ejecución de las órdenes de búsqueda e incautación en el condominio de lujo donde residía la pareja, en Guararema , en la Región Metropolitana de São Paulo y según la policía se mostró sorprendida y expresó sentirse culpable porque su formación profesional no había sido suficiente para detectar indicios de la conducta del agresor.
Las investigaciones indican que el piloto llevaba al menos ocho años operando y utilizaba documentos falsos de adultos para entrar a moteles con víctimas, algunas de hasta ocho años de edad.


