Cierra la economía mexicana en 2025 con excelente desempeño
Hay inteligencia y mano firme en la conducción de la presidenta Claudia Sheinbaum, el cierre de 2025 confirma que la economía mexicana atraviesa un momento sólido, estable y con perspectivas alentadoras. En un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas, volatilidad financiera y desaceleración en diversas regiones del mundo, México no solo resistió los embates externos, sino que logró consolidar un desempeño económico notable, sustentado en decisiones responsables de política pública y en una clara orientación al bienestar social.
Uno de los principales méritos del año que concluye ha sido la estabilidad macroeconómica. México mantuvo finanzas públicas ordenadas, un manejo prudente de la deuda y una política fiscal que priorizó el equilibrio entre disciplina y justicia social. Esta combinación generó certidumbre tanto para los mercados como para la población, evitando sobresaltos y fortaleciendo la confianza en la economía nacional.
El crecimiento económico registrado en 2025 tuvo un componente cualitativamente distinto al de otras etapas. No se trató únicamente de cifras positivas, sino de un crecimiento con mayor arraigo territorial y social. Sectores estratégicos como la industria, el comercio, los servicios y el campo mostraron dinamismo, impulsados por el fortalecimiento del mercado interno y por una política que colocó al consumo de las familias como motor central de la economía.
La inversión, tanto pública como privada, fue otro factor clave del buen desempeño. La continuidad en proyectos de infraestructura, el impulso a regiones históricamente rezagadas y la certidumbre jurídica favorecieron un entorno propicio para la inversión productiva. A ello se sumó el aprovechamiento estratégico de la relocalización de cadenas productivas, que consolidó a México como un actor relevante en la economía regional de América del Norte.
En materia laboral, 2025 cerró con avances significativos. La generación de empleo formal, la recuperación y fortalecimiento del poder adquisitivo del salario y la política de incrementos sostenidos al salario mínimo impactaron de manera directa en la calidad de vida de millones de familias. Estos avances no solo tienen un efecto social positivo, sino que refuerzan el círculo virtuoso del crecimiento económico al fortalecer la demanda interna.
Un elemento distintivo del desempeño económico de 2025 fue la articulación entre crecimiento y bienestar. Los programas sociales, ya consolidados como derechos, continuaron siendo un pilar de estabilidad económica y cohesión social. Lejos de ser un gasto improductivo, demostraron su capacidad para dinamizar economías locales, reducir desigualdades y ofrecer un piso mínimo de seguridad económica a los sectores más vulnerables.
El cierre positivo de la economía mexicana en 2025 no es resultado de la inercia ni de la casualidad. Es consecuencia de un proyecto de país que apuesta por la soberanía económica, el fortalecimiento del Estado como rector del desarrollo y una visión que entiende que el crecimiento solo es legítimo cuando se traduce en bienestar para la mayoría.
Los retos hacia adelante son evidentes: profundizar la diversificación productiva, elevar la productividad, fortalecer la innovación y mantener la estabilidad en un contexto global incierto. Sin embargo, el balance del año que termina permite afirmar, con fundamentos, que México llega a 2026 con una economía firme, resiliente y con bases sólidas para seguir avanzando.
El excelente desempeño económico de 2025 no es un punto de llegada, sino una plataforma para consolidar un desarrollo más justo, incluyente y sostenible. Ese es, sin duda, el mayor desafío y la mayor oportunidad para el México que viene.
@EmilioUlloa X | Emilio Ulloa Facebook | emilioulloamx Instagram

#Opinión | Cierra la economía mexicana en 2025 con excelente desempeño: @EmilioUlloa 🪶
— Quadratín Michoacán (@Quadratin_) January 26, 2026
ℹ️: https://t.co/dZaKbLxXsw pic.twitter.com/ppokpky6c1


