Defienden gobernadoras demócratas comunidades migrantes en NJ y Virginia
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 22 de enero de 2026.- En un momento de alta tensión nacional por la política migratoria, líderes y estrategas del Partido Demócrata en Washington están enfocando su mensaje en proteger a las comunidades inmigrantes y al mismo tiempo, en respaldar a gobernadores y gobernadoras estatales que puedan convertirse en un muro de contención frente a medidas federales consideradas más agresivas. Así lo expuso Luisana Pérez Fernández, asesora de la Asociación de Gobernadores Demócratas en entrevista con Quadratín Hispano, al analizar el nuevo panorama que se abre con la llegada de dos gobernadoras demócratas a posiciones clave: Mikie Sherrill en Nueva Jersey y Abigail Spanberger en Virginia.
Pérez Fernández destacó que el triunfo demócrata en ambos estados y su posterior juramentación no puede leerse solo como un cambio administrativo, sino como una respuesta política directa a lo que, según dijo, los votantes están pidiendo con urgencia alivio económico, estabilidad y liderazgo que ponga a las familias primero sin convertir a los inmigrantes en blanco de temor o persecución.
Virginia hizo historia al investir a Spanberger como la primera mujer en ocupar la gobernación, mientras que Nueva Jersey juramentó a Sherrill en una ceremonia estatal que marcó el inicio formal de su plan de gobierno.
“Principalmente, para los demócratas que ganaron en noviembre fue un momento muy importante de victoria, porque los residentes estaban buscando cómo mejorar la economía, cómo bajar los precios y cómo abrir un espacio de esperanza ante la crisis del costo de vida. Eso fue lo que se puso sobre la mesa, y por eso los votantes se alinearon con las nuevas gobernadoras, porque les hablaron de frente a esas prioridades”, indicó Pérez Fernández.
Desde Washington, la asesora explicó que el enfoque demócrata busca conectar dos conversaciones que hoy se cruzan en la vida real de las familias, la economía y la seguridad comunitaria, incluyendo la seguridad de los inmigrantes que trabajan, pagan impuestos y sostienen sectores enteros de la economía.

Estados como Nueva Jersey y Virginia, indicó la experta, tienen poblaciones inmigrantes amplias y diversas, y cualquier política que siembre miedo o desconfianza puede repercutir en empleo, consumo, estabilidad familiar y cooperación con instituciones públicas.
“Ya vimos que desde el día uno estas gobernadoras empezaron a cumplir lo que prometieron. Para ellas lo importante es que la gente sepa que cuenta con una gobernadora que está de su lado y que se está enfocando en prioridades. Y eso incluye proteger a las familias y mantener a las comunidades tranquilas, especialmente en estados donde la población inmigrante fortalece la economía y hace parte del tejido social”, afirmó Pérez.
En ese contexto, Pérez Fernández planteó que la figura de Sherrill en Nueva Jersey representa continuidad política en una administración demócrata, pero también el inicio de un nuevo tono frente a los desafíos migratorios y de seguridad. En Nueva Jersey, por ejemplo, el debate sobre qué tanto deben colaborar agencias locales con autoridades federales de inmigración ha sido un tema sensible, con discusiones públicas recientes sobre directrices estatales de confianza y cooperación con ICE.
“Cuando la gente está viendo que sus vecinos están siendo impactados, que hay miedo y que se está yendo contra los latinos y los inmigrantes, estas gobernadoras toman un paso adelante para decir no. Ellas entienden el papel tan importante que tienen las comunidades inmigrantes dentro de sus estados, específicamente en el tema de la economía, y por eso están elevando una respuesta desde los estados para proteger a sus residentes”, indicó la asesora.

Sobre el rol del Partido Demócrata desde la capital del país, la asesora sostuvo que la estrategia incluye acompañar políticamente a líderes estatales, amplificar mensajes de protección de derechos y construir una narrativa que contraste con la frustración ciudadana por el costo de vida. Ella afirmó que para la gente, la realidad es concreta, el precio del supermercado, del seguro médico, de la atención médica y de la vivienda, además insistió, argumentando que si la población no percibe mejoras, el espacio político se abre para que los demócratas presenten alternativas desde los estados y desde el Congreso.
“Las victorias de noviembre fueron contundentes y muy claras sobre lo que están buscando los votantes. Se prometió que la economía iba a mejorar, que las comunidades iban a estar más seguras, pero la realidad que está sintiendo la gente es distinta. Cuando las familias no ven que su vida mejora todos los días, se abre una oportunidad para que el liderazgo demócrata se mueva con fuerza y les demuestre que está alineado con lo que realmente les preocupa”, afirmó.
Pérez Fernández también se refirió a cómo el debate migratorio se ha recrudecido en distintos estados, mencionando preocupaciones sobre operativos federales y el impacto social del temor comunitario. En semanas recientes, diversos reportes nacionales han reflejado cómo algunas comunidades dicen sentirse bajo presión por operaciones federales de inmigración, lo que según líderes estatales puede erosionar confianza y aumentar la vulnerabilidad de familias.

“Este es un año de elecciones y los votantes tienen el derecho de seguir protegiendo sus derechos, de proteger la democracia mediante el voto. Las elecciones de medio término son tan importantes como una presidencial porque el Congreso mantiene el balance cuando el poder ejecutivo se sale de control. Por eso los demócratas están saliendo a las comunidades, hablándole a los votantes y demostrando por qué sus prioridades costos, salud, vivienda, educación y cuidado de niños están conectadas con la protección de nuestras familias, incluyendo a las familias inmigrantes”, finalizó Pérez.
Como cierre, desde Washington el Partido Demócrata insiste en que la defensa de las comunidades migrantes no es solo una postura política, sino una respuesta directa a lo que viven millones de familias en estados como Nueva Jersey y Virginia.
Para líderes demócratas, el papel que hoy asumen gobernadoras como Mikie Sherrill y Abigail Spanberger simboliza una nueva etapa de liderazgo estatal que busca ofrecer estabilidad, protección y certidumbre frente a un clima nacional marcado por la incertidumbre migratoria. En ese escenario, el mensaje es claro: fortalecer la economía, proteger a las familias y garantizar que las comunidades inmigrantes puedan vivir sin miedo seguirá siendo una prioridad central en la agenda demócrata de cara a los próximos años.


