Declara Gobierno de Bolivia emergencia energética y social en el país
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 14 de enero de 2026.- El gobierno de Bolivia declaró emergencia energética y social en todo el territorio, en un decreto emitido por el mandatario Rodrigo Paz, según informó el medio local El Deber.
"Se declara la Emergencia Energética y Social en todo el territorio del Estado Plurinacional de Bolivia, ante el proceso inflacionario que vive el país, y la escasez de dólares y combustibles", dice el Decreto Supremo Número 5517, emitido por el mandatario.
El decreto, que fue aprobado el 13 de enero, señala que el país enfrenta una crisis económica, financiera y social de carácter estructural, reflejada en el desabastecimiento de combustibles, el incremento de costos logísticos y la paralización de actividades productivas en distintos sectores, lo que según las autoridades ha tenido un impacto en el costo de vida de la población y el correcto funcionamiento de la economía.
Entre las principales medidas, el decreto autoriza de manera excepcional y temporal la importación, venta y comercialización de combustibles por parte de personas naturales o jurídicas privadas, a precio de importación o preterminal, para garantizar el abastecimiento en áreas urbanas y rurales.
"Se autoriza a cualquier persona natural o jurídica privada la importación, venta y comercialización de productos derivados de petróleo a precio de importación y/o preterminal (a la entrada de una Terminal de Almacenamiento) siempre y cuando cuente con capacidad de almacenaje propia o alquilada, en el marco del libre acceso no discriminatorio", indica el artículo 4 del decreto.
Asimismo, señala la suspensión temporal del diésel de la lista de sustancias controladas por un periodo de un año, buscando facilitar su importación y asegurar el suministro para el transporte, la producción, la agroindustria y otros sectores estratégicos del país.
El Gobierno precisó que estas medidas tienen un carácter excepcional, inmediato y transitorio y que estas medidas están orientadas a reactivar el aparato productivo nacional, reducir los efectos de la crisis energética y devolver certidumbre a la población boliviana frente al complejo contexto económico actual.


