Incluye España los deepfakes como delitos contra el derecho al honor
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 12 de enero de 2026.- El Consejo de Ministros de España presentará este martes 13 de enero un anteproyecto de ley destinado a integrar las ultrafalsificaciones, conocidas como deepfakes, en el catálogo de delitos contra el honor y la intimidad.
Esta normativa de carácter orgánico busca frenar el uso ilícito de la Inteligencia Artificial para manipular voces e imágenes con apariencias extremadamente realistas. Bajo el nuevo marco legal, cualquier difusión de contenido simulado tecnológicamente será considerada una intromisión ilegítima, a menos que se aclare explícitamente su naturaleza ficticia, artística o satírica.
La legislación establece que los menores de edad únicamente podrán otorgar consentimiento para el uso de su imagen a partir de los 16 años, elevando el límite actual de 14 años. Esta medida responde a una estrategia para fortalecer la protección en entornos digitales, donde la cesión de contenidos en redes sociales no otorgará libertad absoluta a las plataformas.
Además, el derecho de rectificación se extenderá a los creadores de contenido con grandes audiencias; los influencers que superen los cien mil seguidores estarán obligados a ofrecer canales claros para que cualquier afectado pueda corregir informaciones inexactas que perjudiquen su reputación.
El plan normativo, impulsado por los ministerios de Presidencia y de Juventud e Infancia, también contempla sanciones económicas que no podrán ser simbólicas, calculadas con base en el impacto de audiencia y la gravedad de la lesión.
Las empresas digitales deberán incluir avisos visibles y enlaces directos a las rectificaciones junto a las publicaciones originales. Con este paso, Estados Unidos y la Unión Europea observan de cerca el modelo español, que pretende codificar la jurisprudencia actual para garantizar que el consentimiento digital sea revocable y limitado a fines específicos autorizados por el usuario.


