Itinerario político
¡No son médicos, son activistas cubanos!
Durante décadas, la dictadura cubana negó lo que era uno de los mayores “secretos a voces” en el mundo.
Que su principal producto de exportación eran sus “activistas” para llevar su “revolución” a todo el mundo.
Sin embargo, el “secreto a voces” quedó exhibido cuando el gobierno de Estados Unidos se llevó preso –por la fuerza– al “narcodictador” Nicolás Maduro, el sábado 3 de enero del 2026.
Y es que, en medio de las escaramuzas armadas para llevar a prisión al dictador venezolano, perdieron la vida 32 activistas cubanos que estaban al frente del aparato de seguridad de Maduro.
Lo curioso del asunto es que, por décadas, los gobiernos de Cuba y Venezuela negaron que la dictadura cubana pudiera exportar activistas a la Venezuela de Maduro o incluso a otros países del Continente, como México.
Pero el golpe contra Maduro fue tal que el propio gobierno de Cuba debió reconocer que 32 de sus “activistas internacionalistas” perdieron la vida en defensa de la dictadura venezolana, al tiempo que Donald Trump declaró que Cuba “está lista para el cambio”.
Y, en efecto, el cambio en Cuba ya empezó.
Resulta que el dictador Díaz-Canel declaró ayer que, de ahora en adelante “y cada vez que haya un problema que enfrentar, debemos cambiar la mentalidad de que no toda la culpa es de Estados Unidos y del bloqueo… debemos hacernos responsables de lo que pasa en Cuba; de los fracasos y los incumplimientos”.
Y viene a cuento el tema porque, desde el nacimiento del Partido Morena, su dueño, López Obrador, pactó una alianza con los gobiernos de Venezuela y Cuba; acuerdo que incluía la llegada a México de activistas para contribuir a los afanes populistas y electoreros de AMLO.
Así, una vez en el poder, Obrador debió reconocer la intromisión de las dictaduras de Cuba y Venezuela, con uno de los mayores discursos “engañabobos”; con el cuento de que el gobierno de Cuba había decidido enviar a miles de médicos para resolver el grave problema del sistema de salud mexicano.
Lo cierto, sin embargo, es que muy pocos mexicanos le dieron crédito a tal mentira, sobre todo ante el ofensivo y escandaloso desempleo de miles de médicos mexicanos.
Y si dudan que “los médicos cubanos” en realidad son militares de la dictadura castrista, vale revisar el Itinerario Político del 22 de octubre del 2024, titulado: “¡No eran médicos, son activistas cubanos!”, en donde revelé -con datos irrefutables— la patraña de los supuestos médicos cubanos.
Así lo dije: “Según la ONG de Derechos Humanos, Prisioners Defenders, con sede en España --en su informe del 25 de agosto del 2024—, todos los supuestos médicos cubanos que llegaron a México, ‘en realidad son militares de la inteligencia de aquel país, sin ninguna especialización médica’”.
“El informe titulado: “La verdad militar detrás de las misiones médicas cubanas en México”, confirma que los supuestos médicos, que durante el gobierno de López Obrador llegaron a México, no son especialistas de la salud, sino “activistas militares”.
“Es decir, llegaron a México para organizar los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación”.
“Peor aún, el informe revela que, antes de viajar a México, esos “militares” cubanos fueron sometidos a “un curso de cinco días”, para familiarizarse con el lenguaje de la salud, pero en el fondo son activistas políticos, espías y expertos en adoctrinamiento de masas.
“Son golpistas, en castellano correcto. Por eso volvemos al incómodo “se los dije”, que enoja a muchos, pero que confirma que, otra vez, tuvimos razón.
“Y por eso volvemos a preguntar: ¿Es una casualidad que, el pasado 25 de noviembre del 2024, se haya anunciado –de manera discreta y sin gran despliegue mediático– la llegada a México de otros “199 médicos cubanos”, que, sumados a los que han llegado en meses y años recientes, ya son un ejército de 3 mil 600 dizque “médicos cubanos” que se han desplegado en las regiones más pobres del país?
“¿Existe algún idiota que siga creyendo que es casualidad que el gobierno de Claudia Sheinbaum regale petróleo y dinero al gobierno cubano, solo porque cree en la bondad?” (FIN DE LA CITA)
Sí, de nuevo el incómodo “se los dije”.
Al tiempo.


