Abandona Tylor Chase rehabilitación y regresa a las calles de California
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 30 de diciembre de 2025.- Tras ser internado el Día de Navidad en un centro de rehabilitación, el exactor infantil de Nickelodeon, Tylor Chase, volvió a las calles y dejó el centro luego de haber permanecido allí tres días, a pesar de haber sido evaluado como un peligro para sí mismo.
Así lo reveló este lunes su antiguo compañero Shaun Weiss a TMZ, detallando que el recordado Martin Qwerly de la serie el Manual de Supervivencia escolar de Ned fue puesto en detención psiquiátrica involuntaria de 72 horas tras una evaluación de un equipo de crisis de salud mental, pero fue dado de alta inesperadamente.
"Se suponía que debían retenerlo y luego trasladarlo a un centro de desintoxicación que habíamos organizado. En cambio, lo dejaron salir sin contactarnos", destacó.
Tras esto, el exactor de Nickelodeon fue encontrado en las calles nuevamente y estaba fumando metanfetamina, sin zapatos ni chaqueta, en medio del frío, pero las autoridades lo liberaron de nuevo, según explicó Weiss, quien indicó que tenía una cama disponible para él en el centro Eleven 11 Recovery, donde trabaja, pero que la ayuda legal requiere el consentimiento del afectado.
"Tylor tiene que querer ir a tratamiento. Tiene todos los recursos a su disposición, y es muy frustrante porque no existe un sistema para ayudar a personas así. Nuestra única opción ahora parece que es, verlo marchitarse en la calle", dijo Weiss.
Asimismo, destacó que ha estado en contacto con algunos miembros ejecutivos del Sindicato de Actores de Cine para evaluar la posibilidad de involucrar a un representante político en el caso y está pidiendo ayuda al condado de Riverside.
TMZ compartió este martes 30 de diciembre un video en el que se ve Chase durmiendo de nuevo en las calles, cubierto solo por una sábana, e indicó que la policía no puede hacer para ayudarlo por las leyes de California.
El portavoz del Departamento de Policía de Riverside, Ryan Railsback, explicó al medio que las leyes penales impiden que los policías lo obliguen a ingresar a un centro de tratamiento de salud mental o abuso de sustancias.


